- Precalienta el horno a 250 °C.
- Una vez preparada la pizza con los ingredientes de tu elección, colócala en el horno.
- Hornea durante 8 minutos, o hasta que el queso esté fundido y la superficie de la pizza adquiera un ligero dorado.
- Retira cuidadosamente la pizza del horno y desmóldala.
- Coloca la pizza directamente sobre la rejilla o la piedra para hornear y deja cocinar 1 a 3 minutos adicionales, hasta que la base alcance el nivel de cocción y textura deseado.
- Retira del horno, deja reposar un minuto, corta y disfruta.
Consejo In Fretta: Para una base más crujiente, termina la cocción directamente sobre la rejilla del horno durante los últimos minutos.

